El candidato a la Cámara Alta por Castellón, que ha expresado en varias ocasiones a lo largo de los últimos días su rechazo a la propuesta, considera que la solución no pasa por esconder el humo bajo la tierra. "Lo que hay que hacer es luchar contra la producción de dióxido de carbono".
Según Mulet, apostar por estos depósitos para inyectar el dióxido de carbono supone "esconder la contaminación que se genera y taparnos los ojos durante una temporada, sin luchar contra el verdadero causante del cambio climático. Por lo tanto, las inversiones públicas en este sentido son tirar el dinero".
El candidato ecosocialista ha afirmado este fin de semana, según recoge la edición de hoy del diario digital lasprovincias.es, que el Ejecutivo central y el resto de administraciones públicas deberían implicarse más en aplicar políticas efectivas para reducir al máximo los niveles de CO2.
El Gobierno abre las puertas del cementerio
Así, Mulet apuesta por gravar las actividades y prácticas más contaminantes, por establecer marcas de calidad para las actividades empresariales que sí apuestan por un sistema limpio de producción y por fomentar las energías renovables.
Las críticas de Mulet se suman a las de los alcaldes en cuyos municipios podría ubicarse el almacén subterráneo de dióxido de carbono. Así, los primeros ediles de Olocau y Portell de Morella –que han confirmado a lasprovincias.es que ya se han hecho pruebas en el subsuelo de sus municipios– reconocieron estar "desconcertados" ante la reserva en favor del Estado para poder construir en un futuro este almacén de CO2.
Según el programa electoral del Partido Socialista, "el Gobierno seguirá promoviendo la investigación en captura y almacenamiento de CO2, con el objetivo adicional de que España sea la sede de una de las grandes plantas de almacenamiento previstas por la Unión Europea".